Ucrania ha desarrollado un ciclo inusualmente rápido entre la necesidad en primera línea, la adaptación de ingeniería y el despliegue, algo único en comparación con países en tiempos de paz.
Los productos de combate son juzgados por su efectividad en la resolución de problemas operacionales reales.
Esta presión ha acelerado la producción de drones, así como el desarrollo de software, guerra electrónica, comunicaciones, robótica, navegación y sistemas de misión, con el objetivo de construir 7 millones de drones en 2026.