R3 Bio, una startup con sede en California, ha revelado sus planes para crear "sacos de órganos" de monos sin conciencia como una alternativa a las pruebas con animales.
Sin embargo, la compañía también está explorando una visión más audaz y controvertida: la creación de "clones sin cerebro" que servirían como cuerpos de respaldo para humanos.
Esta propuesta plantea profundas cuestiones éticas y abre un debate sobre los límites de la tecnología y la moralidad.