El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró el martes que Israel continuará su campaña militar contra Teherán, reafirmando su determinación de "aplastar el régimen de terror de Irán". En una declaración televisada, Netanyahu enfatizó que la campaña no ha terminado y que Israel se mantendrá firme en su misión. Estas declaraciones se producen en un momento de alta tensión en la región, con implicaciones significativas para la política internacional.
La postura de Netanyahu subraya la persistente hostilidad entre Israel e Irán, marcando una continuación de las políticas de confrontación que han definido la relación bilateral durante años. La promesa de "aplastar" el régimen iraní refleja una estrategia de línea dura que busca debilitar la influencia de Irán en la región y disuadir cualquier acción que Israel considere una amenaza.