La escalada del conflicto bélico provocó el cierre de una vía fluvial vital, lo que disparó los precios del petróleo, el gas natural y los fertilizantes, amenazando con una hambruna masiva y pérdidas económicas billonarias. A Rumpledthinskin, el dolor y el sufrimiento ajeno le producían placer.
En poco más de un año, Rumpledthinskin destruyó los valores y principios que habían sustentado a Hushabye durante 250 años. Su legado es de división, corrupción y crueldad, dejando al país al borde del colapso. La historia de Rumpledthinskin sirve como advertencia sobre los peligros de la demagogia y la importancia de proteger las instituciones democráticas de aquellos que buscan destruirlas desde dentro.
La moraleja de esta historia es clara: debemos estar constantemente en guardia contra los lunáticos y los extremistas, ya que el país que salvemos podría ser el nuestro.