Trump defendió las medidas de seguridad mejoradas del salón de baile, que incluyen vidrio a prueba de balas, sistemas de manejo de aire seguros, sistemas de biodefensa, telecomunicaciones seguras, refugios antibombas, un hospital y una instalación médica importante. En contraste, criticó la directiva judicial, alegando que la propia Casa Blanca no tiene vidrio a prueba de balas debido a su construcción anticuada.
El presidente se mostró orgulloso de las medidas de seguridad implementadas, destacando que superan las existentes en la propia Casa Blanca.