Mark Carney, primer ministro de Canadá, expresó el martes su firme condena al despliegue de tropas israelíes contra objetivos de Hezbollah en Líbano, calificándolo de "invasión ilegal" que vulnera la integridad y soberanía del país. Carney hizo estas declaraciones ante periodistas en un evento en Wakefield, Quebec, subrayando la postura del gobierno canadiense ante el conflicto.
El primer ministro argumentó que el gobierno libanés ha prohibido a Hezbollah y está tomando medidas contra sus actividades terroristas y amenazas a Israel, lo que, según él, no justifica la invasión israelí. "El gobierno de Líbano ha prohibido a Hezbollah, está tomando medidas, está tratando de tomar medidas contra Hezbollah y sus actividades terroristas y sus amenazas a Israel, y esa es la supuesta justificación para esta invasión", declaró Carney.