Según su agenda pública, el entonces presidente Trump asistió a la audiencia de la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento, un evento sin precedentes en la historia presidencial estadounidense. Este hecho lo convirtió en el primer presidente en ejercicio en presenciar directamente los argumentos orales en el máximo tribunal del país.
Antes de que se hiciera pública su agenda, Trump declaró a los periodistas en la Oficina Oval su intención de asistir, subrayando su interés en el tema. "Voy a ir", afirmó Trump, según informó NBC News, añadiendo que había seguido de cerca este debate durante mucho tiempo.