En una entrevista con la BBC, Josh Simons, quien anteriormente trabajó en el equipo de ética de IA de Meta, expresó su preocupación por la falta de seriedad de las empresas tecnológicas en relación con la seguridad en las redes sociales.
Simons, que dimitió de Meta debido a la inacción ante las recomendaciones de su equipo, afirmó que las decisiones de la empresa priorizaban el compromiso y los ingresos sobre la mitigación de los daños causados por la adicción a las plataformas.
La declaración de Simons se produce tras una decisión judicial en Estados Unidos que responsabiliza a Meta y Google por la adicción a las redes sociales de una joven, un fallo que Simons espera que sirva de llamada de atención para los ejecutivos del sector.