El autor del estudio, Che Liu, de la Universidad de Texas en Dallas, destaca la alta comorbilidad entre el consumo de cannabis y los síntomas de depresión, buscando entender los mecanismos cerebrales subyacentes. El estudio analizó datos de 395 adultos de 18 a 55 años, incluyendo 223 usuarios semanales de cannabis (edad promedio 26.8 años, 61.9% hombres) y un grupo control de 172 individuos (edad promedio 25.0 años, 48.3% hombres).
Los participantes completaron cuestionarios sobre consumo de sustancias y el Inventario de Depresión de Beck-II. Se realizaron resonancias magnéticas para analizar la actividad cerebral en reposo, utilizando una aproximación matemática llamada teoría de grafos.