La irrupción de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de centros de datos en España y a nivel mundial.
En el último año, la potencia instalada en España aumentó un 23%, alcanzando los 439 MW. Las proyecciones de Spain DC indican que esta cifra podría ascender a 2.537 MW para 2030 si la tendencia actual persiste.
Este crecimiento posiciona a España como un actor clave en la infraestructura digital europea, con Madrid y Barcelona como principales centros de desarrollo, aunque Aragón emerge como un competidor importante.
Aragón, con una proyección de crecimiento sin precedentes, podría superar a Madrid en capacidad instalada, gracias a la disponibilidad de suelo, el acceso a energía renovable y su ubicación estratégica.