Los viajeros, preocupados por las largas colas en los controles de seguridad de los aeropuertos estadounidenses y los frustrantes relatos de vuelos perdidos, están llegando con mucha antelación a sus salidas.
Algunos aeropuertos, donde los tiempos de espera han sido manejables, afirman que estos madrugadores solo están aumentando la miseria, y en algunos casos, haciendo que otros pasajeros lleguen a su puerta demasiado tarde.
El Aeropuerto Internacional John Glenn en Columbus, Ohio, advierte a los pasajeros que no lleguen con horas de anticipación, incluso creando una tabla que muestra cuándo presentarse: "90 minutos antes de la salida es todo lo que necesita".