En un panorama dominado por juegos de ciencia ficción con grandes espectáculos visuales, Pragmata apuesta por una experiencia más interactiva y centrada en la jugabilidad. La mayoría de los juegos contemporáneos del género se inclinan por ciudades futuristas expansivas, estructuras espaciales masivas y cielos cósmicos que dominan el entorno, como Mass Effect, Cyberpunk 2077 y Starfield.

Estos títulos suelen ofrecer universos enormes llenos de historia y narraciones cinematográficas, donde el combate refuerza el espectáculo visual más que definir la experiencia. Pragmata, por otro lado, parece adoptar un enfoque diferente.
Desde lo revelado, el núcleo del juego se centra en controlar simultáneamente a dos personajes: el astronauta Hugh Williams y la misteriosa chica androide Diana. En lugar de permitir que el jugador simplemente recorra entornos bellamente renderizados mientras absorbe la historia, el enfoque está en la participación mecánica constante, donde la supervivencia y el progreso dependen de la gestión simultánea de múltiples sistemas.