En el caluroso mes de julio, en las afueras de St. Louis, Missouri, Daryl, un perro bloodhound de la unidad K-9 del Centro Correccional de Farmington, se enfrentó a una misión crucial: encontrar a Cody Trenkle Jr., un adolescente de 13 años desaparecido durante más de tres días. La madre de Cody, Stephanie, y su padrastro, Jared Neely, estaban desesperados por su paradero. Las autoridades creían que Cody podría estar en un profundo barranco boscoso, pero el tiempo se agotaba.
Stephanie proporcionó una de las zapatillas más usadas de su hijo, y el teniente Joe Gillam, líder de la unidad K-9, permitió que Daryl la oliera. Después, dio la orden: '¡Busca!'. Daryl se lanzó a la búsqueda con determinación.