Bobby McMann, una vez más, fue protagonista del partido, destacando con su desempeño y estableciendo un hito para los Kraken. En el primer período, McMann asistió en el gol de Chandler Stephenson, convirtiéndose en el jugador más rápido en alcanzar 10 puntos en la historia de los Kraken. Este récord anteriormente lo compartían Jared McCann y Matty Beniers, ambos con 10 puntos en 11 partidos.
McMann no solo rompió récords de asistencias, sino que también anotó el segundo gol de los Kraken, llegando a 11 puntos con su nuevo equipo. La adquisición de McMann durante la fecha límite de traspasos demostró ser una excelente decisión por parte del equipo, cumpliendo con las expectativas de agregar un anotador clave.