El partido amistoso entre Argentina y España, conocido como la Finalissima, que estaba programado para el viernes, fue cancelado debido a desacuerdos en la organización. El evento, inicialmente planeado en Qatar, generó controversia entre las asociaciones de ambos países. Dibu Martínez, tras la victoria 2-1 contra Mauritania en Buenos Aires, admitió sentirse aliviado por la suspensión del encuentro.
Martínez expresó abiertamente su frustración con el desempeño de Argentina en el amistoso, donde lograron una victoria ajustada contra un equipo clasificado en el puesto 115 del ranking FIFA y que no logró clasificarse para la Copa del Mundo de 2026. El arquero destacó la falta de intensidad, fluidez en el juego y solidez defensiva, aspectos que, según él, requieren un análisis profundo por parte del equipo.