Jakub Dobes, de 24 años, ha sido fundamental en esta mejora, con un récord de 4-1-0 en ese lapso y permitiendo solo ocho goles en cinco juegos. Su consistencia es impresionante, con un porcentaje de salvamento de .926 o superior en cada una de esas apariciones. Esto demuestra que no solo puede robar partidos, sino que también es confiable noche tras noche.
Jacob Fowler, por su parte, ha construido silenciosamente un caso sólido para sí mismo. Desde su último llamado, el portero de 21 años ha ganado tres de sus cuatro partidos, mostrando una compostura que supera su edad. Fowler no depende necesariamente de paradas espectaculares, pero su posicionamiento, calma y capacidad para controlar los rebotes han marcado una diferencia notable. Parece un portero que pertenece a la NHL, no uno que solo está probando el terreno.