Los Vancouver Canucks sufrieron una derrota por 4-2 contra los Vegas Golden Knights, pero no faltó esfuerzo por parte del equipo.
Evander Kane celebró su partido número 1,000 en la NHL con un gol que encendió la chispa inicial para los Canucks. Brock Boeser añadió otro gol en un power-play, y Kevin Lankinen mantuvo al equipo en el juego con 29 salvamentos. A pesar de estos momentos destacados, los Golden Knights, bajo la dirección del nuevo entrenador John Tortorella, remontaron en el segundo período. Rasmus Andersson, Shea Theodore y Reilly Smith anotaron antes de que Cole Smith sellara la victoria con un gol a puerta vacía.
Fue una noche de hitos y errores, de ráfagas controladas y lapsos, que dejó a los Canucks con su sexta derrota consecutiva; sin embargo, algunos momentos insinuaron el equipo en el que esperan convertirse: oportunistas, competitivos y capaces de responder bajo presión.