Este lanzamiento, con una caída pronunciada y una velocidad comparable a la de un lanzamiento rápido, es difícil de batear. La falta de movimiento lateral, combinada con la caída, lo convierte en un lanzamiento devastador, especialmente contra los bateadores. Pocos lanzadores logran un promedio inferior a 2 pulgadas de IVB en sus sinkers, lo que hace que el sinker de Doval sea aún más impresionante.
La consistencia en este lanzamiento es vital; si no se ejecuta correctamente, la caída es menor y el lanzamiento se vuelve más vulnerable. Si Doval logra mantener esa forma de IVB, la falta de movimiento lateral podría convertirlo en un lanzamiento efectivo contra cualquier bateador, generando muchos swings fallidos.