El líder de la junta, Abdourahamane Tiani, declaró la semana pasada que se había logrado estabilizar la situación de seguridad, a pesar de los ataques sufridos por el país. Sin embargo, la violencia persiste, y en el sureste de Níger, el país también enfrenta ataques de Boko Haram y la Provincia de África Occidental del Estado Islámico (ISWAP).
En respuesta a la inseguridad, se han formado numerosas milicias de autodefensa en las aldeas para combatir a los grupos armados, aunque su equipamiento es limitado.