La compañía advierte que las barras de chocolate robadas podrían entrar en canales de venta no oficiales en los mercados europeos. Sin embargo, todos los productos pueden ser rastreados utilizando el código de lote único asignado a cada barra individual. Un portavoz de KitKat indicó que, gracias a esto, consumidores, minoristas y mayoristas podrán identificar si un producto forma parte del envío robado escaneando los números de lote en el empaque. Si se encuentra una coincidencia, el escáner recibirá instrucciones claras sobre cómo alertar a la empresa, que luego compartirá la evidencia de manera apropiada.