En un evento en Miami, el expresidente Donald Trump transformó una sesión de preguntas y respuestas en algo inusual, al sugerir que los asistentes podían preguntarle sobre temas íntimos. Esta declaración ocurrió durante el Future Investment Initiative (FII) Priority Summit. Trump, rompiendo con la práctica habitual de otros políticos, afirmó que no solicitaba que las preguntas fueran revisadas previamente. El comentario, que contrastaba con el tono serio del evento, causó sorpresa y risas entre los presentes.
El evento, que originalmente debía enfocarse en inversión global, crecimiento económico y la situación en Medio Oriente, se vio eclipsado por las declaraciones de Trump. El expresidente ya había dedicado parte de su discurso a Irán, describiéndolo como 'obliterado' y ya no dominante en la región. Esta desviación del tema principal marcó un giro inesperado en la agenda del foro.