En Londres, se estima que medio millón de personas se reunieron en lo que los organizadores describieron como 'la mayor manifestación contra la extrema derecha'. Los manifestantes, portando carteles que decían 'No al racismo, no a Trump' y 'Refugiados bienvenidos', marcharon por la capital hasta Whitehall bajo una fuerte presencia policial.
Los organizadores afirmaron haber superado en número a la manifestación Unite the Kingdom liderada por Tommy Robinson en septiembre. Esta manifestación, organizada por el activista de derecha Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon, atrajo entre 110.000 y 150.000 personas, mientras que unos 5.000 participaron en una contramanifestación antirracista.
Hubo varios incidentes de altercados violentos que dejaron heridos a algunos agentes de policía en esa ocasión, y el evento fue condenado en su momento por el primer ministro Sir Keir Starmer, quien dijo que había dejado a la gente sintiéndose 'más asustada que antes'. El co-organizador de la manifestación, Kevin Courtney, presidente de la coalición, declaró a la multitud reunida en Whitehall: 'Nuestra estimación es que ahora hay medio millón de personas en esta manifestación, la mayor manifestación contra la extrema derecha'.