Esta decisión, anunciada el lunes, implica una modificación de las restricciones actuales, aunque su impacto será limitado. El cambio se produce en un contexto de políticas migratorias restrictivas implementadas durante su mandato. La medida, aunque representa un ajuste, no afecta a los solicitantes de asilo de los 39 países incluidos en la prohibición de viaje ampliada del presidente Trump, que constituyen la mayoría de los 1.5 millones de solicitantes de asilo.
La reactivación del procesamiento de asilo por parte de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) se da tras un tiroteo ocurrido en noviembre, llevado a cabo por un hombre afgano que llegó al país después de trabajar con el ejército estadounidense. La USCIS ha levantado la suspensión administrativa para los solicitantes de asilo de países de bajo riesgo, que han sido rigurosamente evaluados.