La administración Trump reaccionó con críticas y amenazas, incluyendo la posibilidad de sanciones comerciales. El expresidente Trump llegó a expresar su descontento públicamente, calificando la actitud de España como "terrible" y ordenando a su equipo tomar medidas. Como consecuencia de la postura española, Estados Unidos ha reubicado 15 aviones de las bases militares de Rota y Morón, ubicadas en el sur del país.
El senador estadounidense Lindsey Graham instó a Trump a retirar más activos militares de España, sugiriendo que Estados Unidos debería buscar aliados más confiables. Sin embargo, el primer ministro español, Pedro Sánchez, ha mantenido su postura, afirmando que España no será cómplice de acciones perjudiciales para el mundo, ni que contradigan sus valores e intereses, a pesar de las posibles represalias.