Durante las recientes reuniones públicas sobre el SEIS, los oradores de la comunidad solicitaron una “alternativa de no acción”, destacando la inadecuada divulgación y planteando preocupaciones sobre la programación, la accesibilidad y el cumplimiento de los requisitos federales. Mona Manglona, representante de Rota, criticó el borrador y el proceso de consulta asociado, así como la escala de las operaciones propuestas.
“Han producido un documento de 724 páginas”, citó RNZ a Manglona. “Apenas nos han dado tiempo para leer el documento, y mucho menos para participar significativamente y entenderlo”. La comunidad siente que el proceso no es transparente ni participativo, lo que genera desconfianza en las autoridades militares.