Los países que más socavan el estado de derecho, según el informe, son Bulgaria, Croacia, Hungría, Italia y Eslovaquia, catalogados como 'Dismantlers'.
Estos países, según el informe, están erosionando activamente las instituciones del estado de derecho, y cuatro de ellos no muestran ningún cambio con respecto al año anterior.
Hungría, bajo el gobierno de Viktor Orbán, 'permanece en una categoría propia', continuando con leyes y políticas cada vez más regresivas, sin ningún signo de cambio.