El Gobierno español, desde el inicio de la guerra, ha mantenido una postura firme al prohibir el uso de las bases militares de Rota y Morón, que son de uso conjunto con Estados Unidos. Además, se ordenó el cierre del espacio aéreo español a los vuelos estadounidenses que participaran en la operación militar en Irán. Esta restricción, confirmada por fuentes de Defensa y publicada por medios como El País, solo afecta a las operaciones aéreas militares, sin impactar los vuelos comerciales.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, enfatizó que la posición de España fue comunicada 'clarísimamente' a Estados Unidos desde el principio de la operación, reafirmando la negativa a autorizar el uso de las bases y el espacio aéreo para acciones bélicas en Irán.