Actualmente, obtener un certificado de nacimiento y una tarjeta de Seguro Social para un recién nacido es un proceso relativamente sencillo. Sin embargo, si la orden ejecutiva de Trump entra en vigor, los padres podrían enfrentarse a la necesidad de probar su propia ciudadanía para asegurar los documentos de sus hijos. Esto se debe a que los certificados de nacimiento estatales generalmente no incluyen información sobre el estatus migratorio de los padres.
La falta de un registro nacional de ciudadanos en Estados Unidos complica aún más este proceso. Documentos como el pasaporte, del cual solo la mitad de los estadounidenses disponen, podrían convertirse en pruebas esenciales de ciudadanía. Aquellos sin pasaporte tendrían que recurrir a evidencias circunstanciales, como fotos familiares o registros religiosos, lo que podría generar retrasos y errores en la verificación.