Charles Leclerc, de Ferrari, fue el hombre más ocupado en Japón. Luchó contra los dos Mercedes, los dos McLaren y su propio compañero de equipo. Su defensa contra Russell en las últimas vueltas fue clínica, asegurando un merecido podio. Actualmente es el único piloto que hace sudar a los Silver Arrows.
Oscar Piastri, de McLaren, hizo todo bien. Tomó la delantera en la salida y parecía tener el control total hasta que el Coche de Seguridad cambió el guion. El triunfo está por llegar.
Andrea Kimi Antonelli, de Mercedes, también destacó, con una victoria dominante gracias a una estrategia que le favoreció, demostrando su potencial.