El documental revela la vida personal de Christgau, mostrando su apartamento en el East Village, donde ha vivido con su esposa, la escritora Caroline Dibbell, durante 50 años. En este espacio, organizado meticulosamente, Christgau acumula una vasta colección de discos y CDs. El filme también destaca su compromiso inquebrantable con la crítica musical, incluso después de someterse a una cirugía, demostrando su pasión por el arte y su dedicación a la 'Consumer Guide'.
El documental dirigido por Matty Wishnow, presenta testimonios de importantes figuras de la crítica musical, como Kit Rachlis y Ann Powers, quienes resaltan las cualidades únicas de Christgau. Nelson George y Greg Tate señalan la importancia de Christgau en la promoción de voces diversas en la sección de crítica musical de 'Village Voice'. El filme también explora las relaciones de Christgau con otros críticos, como Greil Marcus, con quien mantuvo una amistad intelectual a pesar de sus diferencias en gustos musicales.