Maggie, sin embargo, no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados y observar cómo se desarrolla la situación. Convencida de que necesita intervenir, rastrea a Megan y la confronta directamente, dejándole claro que quiere que se mantenga alejada. Es un encuentro tenso, y no pasa mucho tiempo antes de que las cosas se intensifiquen.
Poco después, Lisa aparece para hablar con Maggie y le da una noticia inesperada: Megan la ha denunciado a la policía por agresión. Maggie niega rápidamente cualquier delito, insistiendo en que no ha hecho nada de eso. La situación la deja inquieta, y después de ser interrogada, decide enfrentarse de nuevo a Megan, decidida a obtener respuestas y aclarar las cosas. Pero con las emociones ya a flor de piel, no está claro si este segundo encuentro mejorará las cosas o las empeorará mucho.