Paul McCartney ofreció un concierto íntimo y especial en el Fonda Theatre de Hollywood, marcando su regreso a los escenarios después de su gira 'Got Back'. El evento, que constó de dos noches, reunió a un afortunado grupo de fans en un ambiente cercano, con capacidad para 1.200 personas de pie. El concierto se produjo poco después del anuncio de su primer álbum en cinco años, 'The Boys of Dungeon Lane', y el lanzamiento de su primer sencillo, 'Days We Left Behind'.
El repertorio incluyó una versión abreviada de su gira 'Got Back', con 25 canciones en casi dos horas. McCartney rindió homenaje a George Harrison interpretando 'Something' con un ukelele que le regaló, y también incluyó un cover instrumental de 'Foxey Lady' en honor a Jimi Hendrix. Además, dedicó 'My Valentine' a su esposa, Nancy Shevell, presente en el público.