El acuerdo con Bélgica incluye radios de la serie AN/PRC, cargadores de claves tácticas y accesorios asociados, con L3Harris Technologies como proveedor principal. A diferencia de la actualización aérea de Corea del Sur, la adquisición belga se enfoca en las fuerzas terrestres, permitiendo comunicaciones seguras a largas distancias y reduciendo el riesgo de intercepción.
Esta venta también apoya la interoperabilidad dentro de las operaciones de la OTAN, lo que subraya la importancia de la colaboración en materia de defensa entre los aliados.