Baltus, tras cumplir su penalización, finalizó sexto, mientras que López, con problemas en los neumáticos, terminó séptimo. Otros pilotos como Alex Escrig y Joe Roberts, a pesar de los incidentes, lograron buenos resultados. Tony Arbolino y otros pilotos también se vieron afectados por los incidentes iniciales.
La carrera en COTA fue un claro ejemplo de la imprevisibilidad del motociclismo, donde los errores y las penalizaciones pueden cambiar el destino de una carrera en cuestión de segundos. La estrategia, la habilidad y la suerte jugaron un papel crucial en el resultado final, dejando a los espectadores con un espectáculo inolvidable.