Sebastian Fundora merece todo el crédito por desmantelar a Keith Thurman en Las Vegas, independientemente de las controversias posteriores a la detención del combate.
Fundora controló la contienda desde el primer campanazo, dictando la distancia, el ritmo y la presión, mientras que el excampeón unificado luchaba por montar cualquier ofensiva sostenida.
Fundora, apodado 'The Towering Inferno', demostró ser superior a Thurman durante la pelea, controlando la acción con un plan de juego perfecto.