McBride está en medio de la mejor temporada de su carrera, promediando 12.9 puntos por partido y un 42% de efectividad en tiros de tres puntos. Además, es uno de los mejores defensores del equipo en el punto de ataque, por lo que su regreso será fundamental para el grupo. Su ausencia se debió a una lesión de tobillo y posteriormente se descubrió la hernia deportiva. La recuperación ha sido un proceso largo, pero su regreso podría cambiar el rumbo del equipo.
El regreso de McBride impulsaría a la banca de los Knicks, que incluye a Jordan Clarkson, Landry Shamet y Mitchell Robinson, mientras se preparan para los playoffs y una posible lucha por el título. Más detalles sobre el estado de McBride se conocerán antes del partido contra Oklahoma City, pero su regreso es inminente.