Aryna Sabalenka, reconocida como una de las mejores tenistas de su generación, ha logrado cuatro títulos de Grand Slam, un número que contrasta con su dominio en el circuito femenino. A pesar de su consistencia y calidad, la número uno del mundo ha ganado la mitad de las ocho finales de Grand Slam a las que ha llegado. Esta situación la llevó a buscar soluciones tras la final del Abierto de Australia de este año, donde sufrió otra derrota en un partido crucial.
Sabalenka, consciente de esta tendencia, se propuso corregir sus errores después de la final del Abierto de Australia, donde Elena Rybakina la venció. La tenista bielorrusa ha revelado que, tras esa derrota, conversó con su equipo para analizar el porqué de sus dificultades en las finales y cómo evitar que la presión y las emociones afectaran su rendimiento.