A principios de año, Sinner sufrió una derrota inesperada ante Novak Djokovic en el Abierto de Australia y, posteriormente, ante Jakub Mensik en el Qatar Open. Estas derrotas, aunque sorprendentes, generaron una reacción desproporcionada en cuanto a la crítica y el análisis de su rendimiento.
Sinner, sin embargo, ignoró las críticas y demostró su valía al ganar los títulos en Indian Wells y Miami, silenciando a sus detractores.