El fullback Kyle Juszczyk, en enero, expresó su deseo de que el equipo investigara la subestación. El ala cerrada George Kittle también compartió las preocupaciones del jugador. La postura de los jugadores reflejaba una cautela ante la posibilidad de que factores externos estuvieran influyendo en su salud y rendimiento. La investigación se convirtió en una prioridad para el equipo, buscando respuestas y garantizando la seguridad de sus jugadores.
Jerrold Bushberg, profesor de radiología de la UC Davis, declaró que no existían pruebas sólidas que relacionaran la exposición a niveles bajos con efectos en la salud humana. Bushberg, quien preside la junta directiva del Consejo Nacional de Protección y Mediciones contra la Radiación, explicó que los supuestos mecanismos no han sido comprobados y que muchos experimentos son contradictorios. Además, señaló que las exposiciones en algunos experimentos no se relacionan específicamente con los campos magnéticos de 50 o 60 hercios, o son a niveles mucho más altos que los experimentados en el campo de entrenamiento.