Durante el mandato del Secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy Jr., se han cuestionado las normas de salud pública. Sus acciones han sido calificadas como "caos" por algunos críticos, lo que refleja una polarización en la evaluación de su gestión.
Kennedy ha sido objeto de críticas por promover afirmaciones médicas infundadas, especialmente en relación con las vacunas, lo que ha generado preocupación en la comunidad médica.