Los aranceles impuestos por Trump han afectado a la manufactura, con la pérdida de 98,000 empleos en 2025. El aumento de precios en combustibles y energía, tras el ataque a Irán, ha encarecido el transporte, la producción y la construcción.
Estas políticas, junto con la guerra con Irán, el apoyo reducido a Ucrania, las amenazas a Cuba y Groenlandia, y los insultos a aliados, han debilitado la seguridad nacional de Estados Unidos. Líderes de otros países ven a Trump como un aliado impredecible, inestable y poco confiable.