Durante una sesión informativa en la Casa Blanca, Donald Trump, ex-presidente de los Estados Unidos, no dudó en señalar a Karoline Leavitt, su secretaria de prensa, como responsable de la mala imagen mediática que, según él, lo persigue.
Trump, quien ha mantenido una relación conflictiva con los medios de comunicación a lo largo de su carrera, afirmó haber recibido un 93% de cobertura negativa, llegando incluso a mencionar que algunos medios reportaron hasta un 97%.
En tono jocoso, el ex-mandatario cuestionó el desempeño de Leavitt, sugiriendo que podría estar haciendo un mal trabajo y planteando la pregunta: "¿Deberíamos mantenerla?". Esta declaración generó sorpresa y revuelo entre los presentes y en las redes sociales.