Sánchez advirtió que las consecuencias de la guerra en Oriente Medio 'ya están entrando en nuestras casas', refiriéndose a aspectos como la factura de la luz, el precio de la compra y la subida de las hipotecas. El presidente enfatizó la necesidad de proteger a los ciudadanos de los efectos económicos del conflicto.
El gobierno aprobó un real decreto ley, convalidado en el Congreso, que, según Sánchez, representa 'el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea'. Esta medida, con una inversión de 5.000 millones de euros, busca mitigar el impacto de la guerra en los hogares y empresas españolas.