El llamado 'Big Beautiful Bill' de los republicanos, aprobado el año pasado, recortó más de $1 billón de dólares de Medicaid y el gasto en atención médica, lo que podría afectar a millones de personas. Aunque los republicanos argumentan que estos recortes buscan eliminar el fraude, la realidad es que la mayoría de los adultos que reciben Medicaid ya trabajan y el fraude es poco común. Además, los republicanos permitieron que las subvenciones sanitarias mejoradas para los planes de atención médica adquiridos a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) expiraran, lo que provocó el aumento de las primas y que millones más perdieran su cobertura.
Los republicanos planean atacar nuevamente la asistencia financiera para los planes de la ACA. Según una evaluación de la Oficina de Presupuesto del Congreso, estos recortes podrían resultar en que 300,000 estadounidenses adicionales pierdan la cobertura de atención médica, además del 14 millones que ya se espera que la pierdan para 2030.