El pasado 20 de marzo, el Consejo de Ministros estuvo a punto de no celebrarse debido a las discrepancias internas sobre la congelación de los alquileres, impulsada por Sumar. Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda, lideró la iniciativa que pretendía incluir esta medida en el decreto de medidas urgentes para paliar los efectos de la guerra. Sin embargo, Pedro Sánchez, María Jesús Montero y Carlos Cuerpo (entonces ministro de Economía) intentaron persuadir a sus socios de gobierno, argumentando que la propuesta condenaría al fracaso el decreto debido a la oposición de PP, Vox y Junts, quienes ya habían anunciado su rechazo en el Congreso.
La situación se complicó aún más por la necesidad de Sumar de demostrar su relevancia política tras recientes reveses electorales. Sus ministros, en secreto, conspiraron para boicotear la reunión del Consejo, utilizando la vivienda como bandera y dando protagonismo a Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, como artífice de la propuesta.