El Papa Leo XIV, el primer papa estadounidense, tomó una postura firme durante la Misa del Domingo de Ramos, afirmando que el nombre de Jesús no puede ser utilizado para justificar la violencia. En su discurso, el Papa dijo: “Hermanos y hermanas, este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz, que rechaza la guerra, a quien nadie puede usar para justificar la guerra. No escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza.” Esta declaración se produjo en medio de la guerra de Estados Unidos con Irán, en su segundo mes.
El Papa no mencionó a ningún líder o nación por su nombre, pero sus palabras resonaron en todo el mundo, provocando diversas reacciones.