La decisión de la Junta de la Biblioteca del Condado de Rutherford en Tennessee de despedir a su principal bibliotecaria, Luanne James, ha generado una ola de críticas y debates sobre la libertad de expresión y el acceso a la información. James fue cesada de su cargo tras negarse a trasladar más de 100 libros con temática LGBTQ+ de la sección infantil a la sección de adultos. La votación finalizó con 8 votos a favor del despido y 3 en contra, marcando un punto álgido en la controversia.
La justificación de la junta para solicitar el traslado de los libros se basó en la preocupación de que estos materiales pudieran causar "confusión de género" en niños pequeños, especialmente aquellos que están pasando por la pubertad. Esta postura ha sido calificada por defensores de la libertad de lectura como un acto de censura y discriminación. La controversia ha escalado rápidamente, atrayendo la atención de medios nacionales y organizaciones de defensa de los derechos civiles.