La administración Trump, liderada por el Secretario de Defensa Pete Hegseth, ha intentado justificar la guerra en Irán como parte de un plan divino.
Hegseth, conocido por su fervor religioso, ha instado a orar por el éxito de las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, el Papa Leo XIV ha condenado cualquier intento de justificar la guerra en nombre de Dios, criticando implícitamente la postura de Trump.