La fractura ósea de McGinnis requirió intervención quirúrgica. Los cirujanos realizaron una incisión para reparar el hueso roto, utilizando placas y tornillos para estabilizarlo. McGinnis aclaró que el hueso no perforó la piel, pero que sí se le insertó metal, probablemente titanio, según la práctica médica estándar. Tras el incidente, McGinnis enfrenta cargos que incluyen asalto, obstrucción de la justicia y manifestación ilegal.