El proyecto del salón de baile, con un costo estimado de 400 millones de dólares, se planeaba financiar con donaciones privadas, lo que generó preocupaciones éticas.
Trump ha estado involucrado en varios proyectos de construcción desde que retomó el cargo, incluyendo renovaciones en el Centro Kennedy, la construcción de un gran arco en Washington, D.C., y la remodelación de varios monumentos de la ciudad.
Estos proyectos se han llevado a cabo sin las revisiones arquitectónicas estándar ni la supervisión del Congreso.